Cocinar es un acto de amor”. Así lo dice en su libro 'Como agua para chocolate', la mexicana Laura Esquivel. Oprah Winfrey ya lo dijo: «La cocina es un arte, un don que hay que compartir». Y es cierto, ¿qué hay más familiar que una cena con la familia o los amigos? Y en las familias, a diario, así se hace cuando se preparan huevos para el desayuno o un sándwich para el cole. La cocina es un ámbito de enseñanza muy en boga , ya que la alimentación es la base de la vida y todo el mundo tiene que comer. Que seamos gourmets o no, hay que alimentarse, así que mejor hacerlo bien y enseñar a los demás a hacer lo propio. No se trata solo de preparar alimentos, cocinar enseña habilidades para enfrentar la vida, ser personas funcionales. Para empezar, “uno no debe hacer las cosas por ellos, por el contrario, hay que ser una guía para que vayan aprendiendo”. Lo interesante es que con estas actividades culinarias las infancias aprenden a seguir instrucciones y los pubescentes a ser ...
Cocinar es una de las mejores formas de expresar nuestro amor, porque la comida es simplemente uno de los mayores placeres de la vida. Cocinar es la integración con conocimientos de comer, alimentarse y nutrirse. Lo interesante es que con estas actividades las infancias aprenden a seguir instrucciones y los pubescentes o adultos a ser independientes y funcionales, las cuales se vuelven cada vez más complejas, y mejoran sus niveles de atención y su capacidad de alcanzar metas. Y comiendo rico.